Sierra de Gata
Abriéndose camino entre Las hurdes y la frontera portuguesa eleva sus cumbres la Sierra de Gata, descendiendo hasta las vegas de Coria y Moraleja.
Es un hermoso y bello territorio en el que el viajero se deleita contemplando magníficos paisajes de valles y laderas coronadas de Bosques de pinos, robles y castaños, salpicados por verdes praderas, encinas, olivos y una extensa variedad de frutales.
La riqueza del suelo ha hecho posible a lo largo de la historia, el asentamiento de pueblos y civilizaciones que han dejado su huella como en el caso de los romanos, árabes y cristianos.
Con el paso del tiempo los pueblos de la Sierra de Gata han creado un aspecto similar al de otras comarcas del norte de Extremadura aunque con connotaciones distintas.
Es singular la arquitectura y construcción de casas en sillería de granito, que de alguna manera ponen de manifiesto la nobleza de sus orígenes. Iglesias, casas blasonadas, piscinas naturales, conventos, castillos, leyendas medievales, impresionantes cascadas vistas y paisajes de ensueño esperan al viajero que visite la Sierra de Gata.